Una tarde de lluvia, con un buen libro hecho y prestado por una gran amiga y pensamientos que te comen por dentro. Recuerdos que no se olvidan y te hacen daño. Impotencia de unos grandes sentimientos y corazones que no te dejan avanzar mas que para llevarte desilusiones.
Te vuelvo a recordar un día más, un momento más. Te vuelvo a recordar como aquella tarde que el sol no dejaba verse, como hoy. Como hace ya dos años pasados. Recuerdo cada gesto, como si estuviera ahí, detrás de aquel coche rojo, donde estábamos apoyándonos, como si no hubiera sitio mejor. Y no era perfecto, nunca nada lo es, pero nosotros nos acercábamos, aunque eso era lo que menos nos importaba.
Hoy echo la vista atrás y veo como cambian las cosas, que frase tan típica. Mejor, como has cambiado.
miércoles, 21 de marzo de 2012
reconocida por Raquel.
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